Si quieres saber cómo limpiar un bolso de piel, sigue estos consejos que te proponemos. Fáciles, de bajo coste y sin salir de casa.

Quien posee un bolso de piel sabe que más que un complemento, se trata de una inversión a largo plazo que merece la pena. Si lo cuidas bien, te acompañará durante muchos años. Eso sí, mantenerlo impoluto es una tarea complicada. Requiere de un mantenimiento especial y de mucho, mucho mimo.

De todas formas, si sigues nuestras recomendaciones acerca de cómo limpiar un bolso de piel aumentarán las posibilidades de alargar la vida útil de tu bolso y de que luzca bonito durante más tiempo.

Cómo limpiar un bolso de piel según el tipo de mancha

Las manchas más habituales que sufren los bolsos de piel son aquellas provocadas por suciedad. Para combatirlas, te recomendamos frotar el área afectada con un paño limpio y húmedo (nunca empapado). Después es aconsejable que le apliques una crema limpiadora específica, aunque también puedes servirte de tu leche limpiadora facial. Quita los restos de la loción con un paño limpio y deja que se seque de forma natural, ya que la exposición al calor puede deformar la piel.

Dependiendo del tipo de bolso, tenemos que tener cuidado con otro factor, el del roce. Una mancha muy típica en bolsos de piel, sobre todo en los de tonalidades claras. Si eres de las que prefieren prevenir antes que lamentar, ten especial cuidado con las prendas vaqueras porque muchas destiñen. Nuestro consejo es que mires siempre las etiquetas para no llevarte un susto.

Apartado especial merecen las pieles más delicadas. Si tu bolso es de ante, serraje o nobuck, te recomendamos que lo limpies con un cepillo específico de cerdas suaves y abundantes para sacarle todo el brillo. Además así no dañarás el aterciopelado.

En el caso de que tu bolso de piel se haya manchado de tinta, no pierdas el tiempo y llévalo cuanto antes a tu tintorería de confianza. Si tienes suerte quizás lo puedan arreglar.

Cuida tu bolso de piel

Es esencial saber cómo cuidar tu bolso si quieres que te dure. En el caso de los de piel, requieren una serie de mantenimientos extra. Ten en cuenta que la piel es orgánica y con el tiempo, aunque sean de primera calidad, estos bolsos pierden brillo y tienden a secarse y cuartearse. Al igual que la piel humana, necesitan hidratación. Para rejuvenecerlos puedes echar mano del clásico bote azul de Nivea o de otras cremas incoloras. Lo importante es que lo administres en pequeñas cantidades y lo extiendas de manera uniforme por todo el bolso. Si le quieres dar un toque envejecido, utiliza una grasa de caballo. Alucinarás con el resultado.

Recuerda guardar correctamente tu bolso. Tu mejor opción es una bolsa de algodón. De hecho, generalmente los bolsos de piel se suelen vender junto a una funda de este material para protegerlos. Aquí tienes algunos trucos sobre cómo guardar los bolsos sin ocupar espacio.

No olvides guardarlo en un lugar oscuro y seco. Airéalo cada dos semanas para evitar la aparición de moho, sobre todo en zonas de clima húmedo. Asimismo, no lo expongas directamente a la luz del sol si no quieres que pierda color.

Un extra para mantener tu bolso de piel perfecto

Impermeabilizar tu bolso regularmente hará que el deterioro sea menor. Las pieles de origen animal son permeables y el agua las vuelve oscuras y los impermeabilizadores, tanto en crema como en spray, además de repeler líquidos, protegen de la suciedad. Puedes hacerlo con una crema de zapatos incolora o con un producto específico para impermeabilizar cuero, de venta en zapaterías y grandes almacenes.

Sigue nuestras recomendaciones y ¡larga vida a tu bolso de piel!